Cafè de la Rambla Rambla

Cafè de la Rambla Rambla

¡Ey, amantes de la buena comida! Si estás por Vilafranca del Penedès, no puedes dejar pasar el Cafè de la Rambla en la Rambla de Nostra Senyora, 8. Este lugar es la bomba, con una relación calidad-precio impresionante. Te aseguro que los platos tienen una presentación espectacular. Yo pedí un plato de ibérico como entrante y, te lo juro, ¡está entre los mejores que he probado en la zona!

La cocina mediterránea en este restaurante es de lo más top. Siempre puedes disfrutar de un singular rape, unos calamares perfectamente elaborados o unas ensaladas sorprendentes. Y ni hablar del tiramisú, que es un golazo para el postre. Así que si quieres comer algo rico en un ambiente agradable, no dudes en pasar por aquí. ¡Te va a encantar!

Cafè de la Rambla Rambla

Restaurante mediterráneo
Valoración media: 4
Opiniones: 764 Reseñas
Dirección: Rambla de Nostra Senyora, 8, 08720 Vilafranca del Penedès, Barcelona
Teléfono: 938 92 10 52

Página web

Horarios Cafè de la Rambla Rambla

DíaHora
lunes9:00–24:00
martesCerrado
miércoles9:00–24:00
jueves9:00–24:00
viernes9:00–24:00
sábado9:00–24:00
domingo10:00–24:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Cafè de la Rambla Rambla

Dónde se ubica el Cafè de la Rambla

¡Ey, parcero! Si estás pensando en comer en el Cafè de la Rambla, agárrate que tengo un par de opiniones que pueden interesarte. Por un lado, hay quien dice que la comida está de lujo y que el menú del día, a 15,90 euros, es un chollo. Por otro lado, hay quienes no quieren volver ni en pintura, y ¡vaya que tienen sus razones!

Algunos se han tirado a mencionar que la espera es un drama total, más de 45 minutos y ya si hablas de las palomas paseando por las mesas, eso es como un espectáculo adicional del que no pediste. El polen de los plataneros tampoco ayuda a que la experiencia sea placentera. Y aunque el chico que te atiende, llamado Isaac, es muy majo, parece que el problema no es de él, sino de la organización. En general, la comida es un poco del montón, así que si buscas algo espectacular, apunta esto como poco recomendable.

Pero si decides darle una oportunidad, te cuento que la terraza exterior es bastante agradable, y algunos han alabado la buena presentación de los platos. Las cantidades son decentes, y se nota que hay un esfuerzo en el servicio, que realmente parece querer ofrecer lo mejor. Si vas con amigos y pides el menú, la ensalada del huerto es uno de esos clásicos que vuelven a la mesa.

Así que, ¿dónde está este Cafè de la Rambla? Pues en la Rambla de Nostra Senyora, 8, 08720 Vilafranca del Penedès, Barcelona. Un sitio que podría tener su encanto, pero ojo, asegúrate de ir con paciencia, porque la experiencia puede variar bastante. ¡Échale un vistazo!

Cuál es la dirección exacta del Cafè de la Rambla en Vilafranca del Penedès

Ya te digo, el Cafè de la Rambla es un sitio que no decepciona. Con 4 estrellas en la boca de todos, es un restaurante mediterráneo que está en una ubicación excelente en el centro, más concretamente en Rambla de Nostra Senyora, 8, 08720 Vilafranca del Penedès, Barcelona. Si buscas un lugar para comer que tenga tanto espacio como calidad, aquí lo tienes. La terraza es enorme, ideal para esos días de sol que te invitan a comer al aire libre, y la atención al cliente va bastante rápida, o sea, ¡un punto a favor!

Hablando de la comida, arrasamos con la carta. Pedimos dos raciones de patatas bravas —a mí me gustan sin salsa, pero cada uno a lo suyo— y la provolone con hierbas provenzales que estaba muy rica. De plato fuerte, me lancé con unos tagliatelle gratinados con salsa pomodoro, queso y frutos secos, y la verdad es que estaba espectacular. La cocina se lleva un aplauso de mi parte. Mis amigos también disfrutaron con los canelones de la abuela con setas y macarrones a la carbonara. ¡Era un festival de sabores!

No te olvides del postre, porque tanto las trufas como los demás platos estaban de lujo. Tienen un montón de opciones: carnes, pescados, pastas, carpaccios, ¡de todo! Eso sí, el precio puede subir un poco, entre 20-30 € por persona, pero la calidad lo vale, y el servicio es bueno. Si andas corto de pasta, quizás sería mejor buscar otro lugar pero si tienes un buen presupuesto, este es el sitio donde quieres estar.

Una única pega que le veo es el tema del estacionamiento, si vas en coche, se complica un poco encontrar sitio. Pero, volviendo a lo bueno, el menú está muy bien hecho. Tienen de todo, lo puedes tomar completo o por partes, y aunque los postres pueden mejorar un poco en presentación y detalle, la experiencia general es very cool. Volveremos seguro a repetir.

Y ya para cerrar, si preguntan por la dirección exacta del Cafè de la Rambla, es en Rambla de Nostra Senyora, 8, 08720 Vilafranca del Penedès, Barcelona. ¡No te lo pierdas!

Qué tipo de cocina ofrece el Cafè de la Rambla

Ya te digo que el Cafè de la Rambla es un sitio que no te puedes perder si estás por Vilafranca del Penedès. Un lugar encantador con cocina excepcional que te va a dejar boquiabierto. La última vez que fui, me atendió Cristiano, un crack. Su amabilidad y atención marcaron la pauta de toda la experiencia, de esos camareros que realmente hacen que te sientas a gusto. ¡Y ojo! Había una rápida y profesional atención que te hace olvidar que tienes hambre.

Hicimos una degustación de platos que, madre mía, ¡qué delicia! Un capresse fresco, un xurrasco que se deshacía en la boca, y ni hablar del tataki. Cada bocado era pura felicidad. Y para rematar, el postre y un café que estaban de muerte. De verdad, la calidad de los ingredientes y la presentación son de otro nivel. Además, el ambiente es súper acogedor y perfecto para una comida relajada o una ocasión especial.

Si estás pensando en ir, te cuento que el precio ronda entre 70-80 € por persona, pero vale cada euro. Lo que experimentas allí merece la pena. Y en cuanto a la comida, el servicio y el ambiente, ¡5 estrellas sin dudar! Eso sí, he oído de algunos que han tenido un par de quejas, sobre todo en cuanto a la terraza, pero yo no tuve problemas. La estufa sí que podría calentar un poco más, eso cierto, pero cuando la comida es tan buena, eso se olvida rápido.

En cuanto a la cocina del Cafè de la Rambla, se decantan por la cocina mediterránea. Cuentan con tapas, platos tradicionales, y unas pasta casera que son la bomba. No es solo un restaurante, es un lugar donde la comida se siente hecha con amor y dedicación. Así que ya sabes, ¡hazte un favor y ve a probarlo!

Qué platos se destacan en el menú del Cafè de la Rambla

Ya te digo, el Cafè de la Rambla tiene una mezcla de opiniones que lo deja bastante claro. Por un lado, hay quienes valoran su menú de medio día por 14€, que ofrece comida casera con un toque especial. Sin embargo, no todos los platos son oro. Algunos, como los canelones o la sopa de melón, dejaron mucho que desear, como si no los hubieran hecho ahí mismo. La ensalada, por otro lado, se salva: bien aliñada y variada. Pero si vas buscando una experiencia culinaria perfecta, mejor pon tus ojos en otro lado.

Hablando de opciones, muchos dicen que el nuevo local al lado, el Cèntric, es un acierto total. Te ahorras los suplementos de los ingredientes y parece que el servicio es más amable. Aquí, la camarera del Cafè no se lleva las palmas, con esa actitud borde pero educada que solo te deja con ganas de huir. Aparte, hubo un lio con el jamón ibérico: 20,90€ por un plato y solo llevas una porción ridícula de pan. Si quieres más pan, te soplan 2,40€ extra. ¡Vaya timo!

Por el otro lado, está el Cafè donde parece que se da en la diana con las patatas bravas. Ideal para hacer un vermut por la tarde o noche, todo el mundo lo recomienda. Aunque si decides quedarte a cenar, prepárate a pasar un poco de pena con los precios. En general, el servicio es un poco lento, pero hay alguien en el equipo que se esfuerza, así que no todo está perdido.

En cuanto a lo que destaca del menú, cada quien menciona algo diferente. El surtido de croquetas y el secreto vuelven a salir a la conversación, además del mencionado menú de medio día que vale la pena probar. Si lo tuyo son los aperitivos, las patatas bravas están en el top de recomendaciones. Pero ya sabes, si decides ir, ve con la mente abierta y la billetera no tan llena.

Es conveniente el precio de los platos en el Cafè de la Rambla

Ya te digo que el Cafè de la Rambla es un sitio que sorprende. Nosotros entramos de pasada y, para ser honestos, no teníamos grandes expectativas, pero acabamos saliendo con una sonrisa de oreja a oreja. Las hamburguesas son brutales, y tienen una carta tan amplia que no sabes ni por dónde empezar. Y qué decir del personal, ¡super amable y cercano! Un 10 para ellos, en serio.

La otra vez llegamos un poco de casualidad y la experiencia fue otra vez de 5 estrellas. Solo pudimos picotear algo, pero esas patatas bravas que te hacen volver a la vida y la tempura de verduras con salsas estaban de locura. Las croquetas de jamón y bacalao, ¡madre mía! Jugosas y llenas de sabor. Y el servicio, especialmente con Ferran y Cristiano, fue de lo mejor. Ambos súper atentos y profesionales, hacen que quieras volver solo por el buen rollo que traen. Al final, se nota cuando hay buen servicio, y aquí lo tienen, ¡totalmente recomendable!

Ahora, no todo es perfecto. He escuchado alguna que otra queja sobre el trato de un señor mayor, que parece enchufado en el lugar. Aunque siempre he visto al personal joven muy majo, no está guay que esa actitud de mal rollo te te empañe la experiencia. Por lo que he leído, parece que él ha tenido varios encontronazos con gente en plan “no puedes sentarte aquí” y esas cosas. Una pena, porque el resto del equipo sí que se esfuerza por ser amable.

Y en cuanto al precio, ronda los 20-30 € por persona, lo cual me parece bastante razonable teniendo en cuenta la calidad de la comida y el servicio que ofrecen. Así que, si lo que buscas es un buen plato en un ambiente agradable, definitivamente vale la pena. ¡Seguro que sales contento y con ganas de repetir!

Cómo es la presentación de los platos en el Cafè de la Rambla

Ya te digo que el Cafè de la Rambla en Rambla de Nostra Senyora, 8 es un lugar que se merece 5 estrellas. Fuimos un grupo de casi 30 personas y, aunque parece complicado, nos acomodaron casi de inmediato. La comida fue excelente, en serio, pero el verdadero hit fue el servicio. Isaac y Marina se encargaron de nuestra mesa y vaya, su atención fue de 10, de las que marcan la diferencia. Se notaba que eran un equipo bien organizado y su trato cercano hizo que todo fluyera sin problemas. ¡Así da gusto!

El equipo completo fue increíble, desde Laura hasta los cocineros. Hacer 500 km para una comida familiar y dar con un sitio tan acorde no es fácil, pero con vosotros lo conseguimos. ¡Recomendable al 100%! Por cierto, si pasas por ahí, no dudes en parar. El buen rollo y la atención están asegurados. Así que, si necesitas una parada en el camino, este es el chiringuito perfecto.

Ahora, también hay que decir que no todo el mundo tuvo la misma suerte. En un par de reseñas vi que algunos se encontraron con platos que no cumplían las expectativas. Pedidos de tapas que estaban más congelados que tu cena de ayer. Patatas bravas que parecían salir de una bolsa del supermercado. ¡Eso duele! Si bien la atención era buena, a veces no logra salvar una comida opaca. Si buscas calidad, es mejor avisar antes de hacer un pedido.

Y ya para rematar, ¿cómo es la presentación de los platos en el Cafè de la Rambla? Pues, cuando la comida es buena, la presentación acompaña, y en este caso, se nota que cuidan los detalles. Los platos llegan bien emplatados, con un toque fresco que se disfruta a la vista. Si te encuentras con algo que no cumple, ya sabes, ¡da un toque al equipo y seguro te ayudan!

Qué tipo de entrante se recomienda probar en el Cafè de la Rambla

Y bueno, ya seguimos hablando del Cafè de la Rambla. La verdad es que me da un poco de pena, porque tiene un ambiente genial y una terraza que invita a pasarte horas ahí, pero el servicio deja mucho que desear. Algunos días la cosa va bien, ya sabes, ese camarero simpático que se asegura de que tengas todo lo que necesitas, pero en otras ocasiones, ¡madre mía! Tardaron un montón en atendernos y hasta se equivocaron con lo que habíamos pedido. Es como si se pensaran que todo lo que está en la carta se puede pasar por alto. Le pusimos un 3 al servicio por eso, aunque el ambiente se lleva un 5.

Ahora, hablemos de la comida. Hay opiniones para todos los gustos. Algunos se han llevado chascos bien gordos, como esa vez que nos pusieron unos saquitos de pasta filo congelados y con una ensalada que era más bien una broma. Imagina pagar por eso y que nadie se digne a decirte nada al respecto. De hecho, la comida en general no destaca: patatas frías, pimientos de padrón sin gracia... La comida se lleva un 2. Decepcionante, la verdad.

Por otro lado, el churrasco sí que ha hecho sudar de placer a algunos, así que puede que sea mejor apuntar ese en la lista si te animas a ir. Sin embargo, la calificación es un lío, hay quien ha pagado por bravas congeladas y no entiende qué pasa con los precios, poniendo la comida en un 1. Al final del día, no te puedes fiar del menú, porque es un auténtico golpe de suerte ver si te dan algo decente.

Si te preguntas qué tipo de entrante deberías probar en el Cafè de la Rambla, por lo que me han contado, quizás deberías arriesgarte con el churrasco, que salió bien calificado. Aunque en general, puede ser mejor que te quedes con el brunch o con tapas a la hora que sea, son menos arriesgadas. Así que, ¿vale la pena? Bueno, el ambiente es invitador, pero vete con expectativas bajas.

Qué especialidades de pescado se pueden encontrar en el Cafè de la Rambla

Te cuento que el Cafè de la Rambla tiene su gracia, pero no todo es oro. La última vez que fui, pedí esas patatas bravas que me encantaban y la verdad, no estaban como antes. Se lo mencioné al camarero, y en lugar de hacerse cargo, solo me dijo que se lo diría a alguien. Menos mal que no soy de hacer dramas, pero esa actitud no ayuda mucho. Y lo peor, que pedí una marca de cerveza que ya sabía que no tenían, ¡y es que me ha pasado antes! Un 3 para la comida y el servicio, sin más.

Pero no todo es negativo, porque también hay gente que ha tenido experiencias bastante mejores. Hablando con mis amigos, uno me contó que comió un menú que estaba buenísimo. Todo salió bien, y el chico del servicio era un crack, un profesional que hacía que todo fuera más fácil. Aunque estaba en invierno, en la terraza se estaba a gusto. ¡Totalmente recomendable este lugar, si lo pillas en buen momento!

Por otro lado, hay quienes han tenido un chasco total, como esa vez que querían unas tapas de lágrimas de pollo y le dieron el pollo medio crudo. La pizza de segundo ni se podía partir. Solo se salvó el vino. Un uno en comida y servicio por esa experiencia, así que se entiende por qué algunos no quieren volver.

Y aunque la variedad de platos como gastrobar es buena, no se pueden quejar de la atención. Tienen hasta una carta de vinos y cavas extensa. Aunque te diré, deberían incluir más opciones de tónicas para los combinados, que a veces se queda corto. En líneas generales, hay opciones para todos los gustos en la carta, pero el ambiente se siente mejor cuando hay suficiente personal para atender a las mesas.

Si te preguntas qué pescados tienen, pues, no te puedo decir que son su especialidad, pero sí que tienen una oferta bastante decentona. Desde gambas rebozadas hasta medallones, lo que se espera de un sitio mediterráneo. En fin, el Cafè de la Rambla tiene su magia, pero un consejo: ve con expectativas ajustadas y ¡espero que haya buen servicio cuando vayas!

Son los calamares del Cafè de la Rambla bien preparados

Y ahora, hablando del Cafè de la Rambla, la cosa se pone interesante. Tienen una carta que, la verdad, se ve bien. Te cuelan una ensalada de parmesano y rúcula que está bastante correcta, y llega bien presentada —lo cuál siempre se agradece, ¿no? La entraña de ternera está rica, aunque me la dejaron un pelín más hecha de lo que yo prefiero, así que fue culpa mía, pero en general estuvo bien. Las pizzas y pastas están a la altura, aunque ya he escuchado que el relleno es un poco seco, así que no vayas con altas expectativas.

Pero no todo es color de rosa. Hay quien dice que su experiencia fue un desastre total. Esa gente que piensa que pueden jugar con el menú y al final terminen pagando más de lo que deberían. Un menú de 13€ que supuestamente incluía café o postre, y si pides el café, ¡zas! Te lo cobran por separado. Vamos, que es como si no vale la pena ni acercarse a ese lugar, a pesar de que está céntrico. La camarera, además, no era precisamente el alma de la fiesta, parece que está ahí haciendo tiempo.

Por otro lado, hay quien ha quedado contento con el servicio. Local amplio, con una terraza que promete buen rollo en verano. Los camareros son educados y atentos, y la comida parece tener un buen equilibrio entre calidad y precio. Pero, ¿qué pasa con la velocidad de servicio? Eso es otro cantar. Algunos han salido decepcionados porque sus platos tardaron eones en llegar, e incluso se fueron sin probar el postre. Es una pena, porque la comida no es mala, pero el servicio puede arruinar todo el encanto.

Y ya para cerrar la cuestión de los calamares, la cosa está un poco clara: no hay comentarios específicos sobre ellos en lo que he leído. Así que, aunque algunos digan que la comida no es mala, mejor no te hagas ilusiones. Quien sabe, a lo mejor los calamares son de los platos que uno ni llega a probar por lo lento que va el servicio. Así que, ¿bien preparados? No me atrevería a decirlo con certeza.

Qué opciones de ensaladas ofrece el Cafè de la Rambla

Ya te digo, Cafè de la Rambla no es lo que parece. El sitio tiene buena pinta, pero la atención deja mucho que desear. Un camarero que parecía el dueño fue de lo más borde. Después de tres horas sentado, disfrutando de nuestro rato, nos levantó de la mesa porque la había reservado. ¿En serio? Y lo mejor es que, al ir a pedir la cuenta, queríamos pagar con tarjeta por separado y nos contestó que mejor hiciéramos Bizum. ¿Qué le pasa? Mucho que desear la atención, la verdad.

Y no, no me estoy confundiendo de sitio. Hablamos de un domingo y, sinceramente, el provolone que ofrecen es una mi3rda. Sabe a piedra, y ni hablemos de la experiencia con los niños, que parece que no tienen derecho a disfrutar. La comida no vale la pena, entre platos fríos y tener que esperar 20 minutos entre cada uno, es un auténtico desastre. Pedimos pan y nos trajeron solo cuatro llescas finas para cinco personas. Y eso de que solo te traen un litro de agua para compartir, ¡menuda broma!

¿Sobre las ensaladas? La verdad, ni me acuerdo bien, porque si el servicio y la comida son así, dudo que se salven. Pero seguro que tienen cosas básicas. Lo que es seguro es que no pienso volver. ¿Quieres pasarla mal un domingo? Este no es el lugar. Mejor buscar en otro lado donde te traten como se debe.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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