
Si estás buscando un lugar donde la cocina mediterránea se eleva al siguiente nivel, tienes que probar La Calita. Este sitio está en C/ de la Tapineria, 16, Ciutat Vella, y es la combinación perfecta de sabores originales y un toque gourmet mientras se mantiene fiel a lo tradicional. Aquí no se juega con la calidad: ofrecen carne jugosa, pescado fresco y recetas vegetarianas y veganas que son un auténtico festín.
Además, cuentan con una decoración moderna que te hará sentir en el lugar perfecto para disfrutar de una buena comida, y si el clima acompaña, ¡la terraza es un must! Con una calificación de 4.5 sobre 5 en Restaurant Guru y más de 1148 reseñas que hablan maravillas, no hay excusa para no hacer tu reserva. Ven a descubrir por qué La Calita se ha convertido en una joya escondida en Valencia.
Horarios La Calita
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 11:30–23:00 |
| martes | 11:30–23:00 |
| miércoles | 11:30–23:00 |
| jueves | 11:30–23:00 |
| viernes | 11:30–23:30 |
| sábado | 11:30–23:30 |
| domingo | 11:30–23:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Calita
Dónde se encuentra La Calita
¡Chicos, si están buscando un lugar chido para cenar, tienen que probar La Calita, el restaurante mediterráneo que está en C/ de la Tapineria, 16, Ciutat Vella, 46001 València! Este sitio es una joyita, y les prometo que vale la pena. La atención de Vivi y Darío es de lo mejor, siempre con una sonrisa y dispuestos a recomendar el vino perfecto para cada plato. El ambiente es fresco y muy bonito, ideal para pasar un rato chill con amigos.
La comida es simplemente espectacular. ¡No se pueden perder el entrecot de caca gallega y el salmón! Ambos son deliciosos y las porciones son bastante generosas. Además, el agua de Valencia que sirven tiene el equilibrio justo entre dulce y amargo. Por unos 20-30 € por persona, te vas a llevar una experiencia de 5 estrellas, tanto en comida como en servicio. Y no duden en probar el coulant de chocolate que te dejará antojado de más.
El lugar es muy acogedor, sobre todo en la terraza, donde se siente ese rollo andaluz que te invita a quedarte. La decoración está cuidada y tiene un aire encantador que lo hace perfecto para una cena con 3-4 personas. Y si quieren un plan para salir, este rincón es ideal, sobre todo porque está en una plaza tranquila, cerca de la plaza de la reina. Así que ya saben, si buscan buen rollo y buena comida, ¡La Calita es el sitio!
Qué tipo de cocina ofrece La Calita
Y mira, si hablamos de La Calita, no hay duda de que es un sitio que te hace sentir en casa. 4 estrellas en general, y es que el lugar es precioso y acogedor, con una terracita en plena plaza que invita a quedarte un buen rato. Eso sí, prepárate para esperar un poquillo, porque suele estar a tope. La peña que trabaja allí es súper simpática, lo cual siempre se agradece, pero la comida... bueno, digamos que está regular. No es mala, pero no esperes una explosión de sabores.
En nuestra última visita, fue la segunda vez y todo estuvo de lujo. El ambiente es increíble y la presentación de los platos te deja con buen rollo. 5 estrellas para la comida, que estuvo deliciosa, y el servicio fue impecable. Los camareros son amables y muy profesionales, así que sí, definitivamente un lugar al que siempre querrás volver. El ruido en la terraza a veces puede ser alto, pero puedes conversar sin problemas, así que tampoco es un drama.
En cuanto a la experiencia general, también hay opiniones de que es un sitio más turístico, con precios que a veces se disparan. Te lo digo de corazón, me pedí una hamburguesa y llegó poco hecha, así que asegúrate de ser claro si te gusta bien cocinada. Pero el ambiente en la terraza es lo que realmente se paga aquí, es ideal para un buen rato entre amigos.
Así que, para resumir, La Calita ofrece cocina mediterránea: una mezcla de platos elaborados con mucho detallito, mientras disfrutas del ambiente único de Ciutat Vella. Los precios rondan entre 20 y 30 euros por persona, así que no te dejará en la ruina. ¡Perfecto para una cena con amigos!
Qué características destacan en la cocina mediterránea de La Calita
Te lo digo de una: La Calita es un verdadero hallazgo. En pleno corazón de Ciutat Vella, a todos nos sorprendió encontrar un sitio que es un win-win total. Aquí no solo piensan en los vegetarianos, han metido opciones muy originales que hacen que incluso los carnívoros se relinchen de gusto. Abrieron hace nada y ya se notan las ganas de hacerlo bien. La carta va a ir cambiando, así que si la prueban ya, les aseguro que volverán por más.
Las bravas son un clásico que no puedes dejar pasar. De verdad, están espectaculares. Y eso que te digo, la calidad de los ingredientes se nota, desde el flambeado de boletus, que más bien es un carpaccio, hasta esa ensalada de mozzarella fresquita que te llega con un tomate perfectamente cortado. Cuidan todos los detalles, y el tartar de remolacha, manzana y menta es una delicia. ¡Ah! Y no te olvides de las tiras de boniato crujientes, por fin un sitio donde las sirven calentitas y con ese crunch que tanto se necesita.
Y ya si hablamos de los postres… ¡madre mía! La tarta de queso te deja con ganas de más, y no te digo nada del coulan de chocolate, es que no puedes irte sin haberlo probado. Además, el vino está a la altura. Un verdejo, Viña Mayor, a la temperatura perfecta y servido en un cubo de hielo. Detalles como este marcan la diferencia.
El trato también es de diez. Samu y Jose te hacen sentir en casa. Si pides algo como tostar el pan, ellos te lo traen doradito cada vez que lo pides. Aquí sí que te sientes bien atendido. Así que si buscas un lugar que se esfuerce por ofrecer buena comida, con platos vegetarianos de calidad y un ambiente agradable, La Calita es un sitio que hay que señalar en el mapa. Enhorabuena a ellos por hacer falta en Valencia, y, por cierto, ¡qué bien me sienta haber descubierto un lugar así!
Y hablando de la cocina mediterránea de La Calita, destaca sobre todo por su variedad de platos vegetarianos y su atención al detalle. No se trata solo de opciones, sino de calidad. Cada platillo, desde los clásicos como las bravas hasta creaciones más originales como el carpaccio de calabacín y el hummus con cúrcuma, refleja la frescura y buen producto que dan en cada bocado. Es un espacio donde todos encontramos algo que disfrutar, y eso es un gran punto a favor.
La Calita ofrece opciones vegetarianas y veganas
Hablemos de La Calita, ese rinconcito en la C/ de la Tapineria, 16, Valencia. Si buscas un sitio donde disfrutar de una cena rica, te va a encantar. El ambiente es agradable, ya sea dentro o fuera, aunque si el clima acompaña, mejor apúntate a la terraza y disfruta de la plaza tranquila. Con una valoración de 4 estrellas, lo tienes casi todo: un local bonito y un servicio amable.
La comida, lo mejor de todo, ¿verdad? Tiene de todo: desde un hummus que te dejará con ganas de más, hasta un entrecot que se deshace en la boca. Las alcachofas son un must, y deja espacio para el sorbete de mango y la tarta de queso, todo está muy bien presentado y a buen precio, entre 20 y 30 € por persona. Aunque el servicio estuvo bien, hay que mencionar que no tenían carta de alérgenos, así que si tienes algo de cuidado con eso, tenlo en cuenta.
Lo que realmente destaca es la atención, los chicos son rápidos y están siempre atentos. Un par de ellos, viví y Dario, son un encanto. Aunque uno de los chicos se pasó un poco en las atenciones al cierre, en general, el trato es genial. Recomendado para grupos de 3 a 4 personas y aunque aparcar puede ser complicado, hay opciones de aparcamiento gratuito por la zona.
Y sí, La Calita sí que ofrece opciones vegetarianas y veganas, así que no te preocupes si no comes carne. Ve con ganas de probar y disfrutar, que seguro te va a encantar. ¡Te lo prometo, vale la pena! ✨
Cómo es la calidad de los ingredientes en La Calita
Ya te digo, La Calita es un bombazo en pleno corazón de Ciutat Vella. Si buscas buen rollo, este es tu sitio. El ambiente es súper confortable: las mesas al aire libre son un puntazo, sobre todo cuando hace buen tiempo. El personal es otro nivel, siempre con una sonrisa y súper amables, como el Marco, que nos ayudó a decidir qué pedir. Yo opté por probar las palomitas de coliflor y, ¡madre mía!, qué descubrimiento tan agradable.
La comida es exquisita, no hay más que decir. La tarta de queso, por cierto, es un espectáculo. Es tan cremosa que parece un sueño. También probé las croquetas de pato confitado y la friturita de pescado... simplemente brutales. Lo mejor de todo, el precio es justo: entre 20 y 30€ por persona, y sales más que satisfecho.
Claro, no todo es perfecto. También escuché que alguien tuvo un problemilla con el servicio, especialmente con un chico de lentes que brilló por su ausencia con algunos clientes. Es una pena que un lugar así tenga altibajos en la atención. Pero esto no quita que el sitio sea genial y que la comida esté ready para volver.
Y en cuanto a la calidad de los ingredientes, se nota que trabajan con lo mejor. Las combinaciones de sabores y el respeto a los clásicos de la comida mediterránea lo validan. Así que, si alguna vez te preguntas si vale la pena, la respuesta es un rotundo sí. ¡No dejes de pasar por La Calita, que no te arrepentirás!
Qué tipo de carne y pescado se puede encontrar en el menú de La Calita
Yo no sé tú, pero el otro día, cuando fuimos en grupo a La Calita en la C/ de la Tapineria, 16, mi boca era un espectáculo. ¿La carta? Una locura, todo tenía una pinta espectacular. De todo lo que pedimos, no hubo un solo plato que no estuviera delicioso. Y si eres vegetariano, estás de suerte porque tienen una opción bastante variada, desde patatas bravas hasta hamburguesas que te dejan sin palabras. Verdaderamente, fue un acierto total en un sitio muy bonito.
El local está bien, pero hay algunos peros a tener en cuenta. La planta de arriba se siente un poco apretujada, como si te estuvieran dando un abrazo un poco incómodo. Y ni hablemos del baño, que se resistía a abrir la puerta como si tuviera una vida propia. Aun así, el ambiente general es bastante agradable y acogedor, un buen lugar para cenar con amigos.
Su servicio es otro tema. En general, el personal parece ser muy amable, aunque un poco desbordado, así que hay que armarse de paciencia. A veces, las bravas llegan un poco escasas, pero la salsa es un espectáculo. Sin embargo, si te toca esperar más de 45 minutos para que te sirvan, ya puede ser una experiencia más frustrante que disfrutable.
Otra cosa que me pareció genial es la variedad del menú. Tienen opciones de carne y pescado que son también una pasada. Si quieres algo que te haga la boca agua, prueba la hamburguesa gourmet o el milhojas de queso de cabra y verduras. ¡No te vas a arrepentir!
La Calita tiene un ambiente moderno en su decoración
La Calita te llama la atención desde fuera, con ese rollo mediterráneo que te hace pensar que vas a tener una experiencia culinaria de diez. Pero ay, amigo, no todo lo que brilla es oro. El sitio es bonito, sí, pero pagar 70 euros por cuatro platos, un postre y dos bebidas me parece un atraco a mano armada. Las bravas destacan, eso hay que decirlo, pero ¿18 euros por tres trozos de halloumi? Y encima, ¡con guacamole de bote y boniato congelado de McCain! Me parece que el precio no cuadra con lo que te llevas.
Al menos el servicio se mantuvo correcto, aunque el ambiente se siente un poco incómodo, sobre todo si te toca una mesa diminuta, pegada a otra de cuatro. Es como si invitases a unos amigos a tu casa, y no hay espacio para que todos estén cómodos. Lo dicho, iba con las expectativas altas por las fotos, pero al final fue un chasco. La comida original es un punto a favor, y tienen opciones vegetarianas, pero el servicio tiene un toque pasota que no ayuda, la verdad.
Y el que no lo viva en persona, no lo sabe: el camarero me advirtió que los precios no son baratos porque “estamos en el centro de Valencia”. O sea, ¡qué consuelo! Me siento a tomar una cerveza al sol, y me hacen sentir como si fuera una turista perdida. Me importa que me cobren por un tercio de Alhambra, pero al menos que esté fría y que no me traigan aceitunas pasadas sin servilletas. Eso ya es el colmo.
Por otro lado, la terraza es de lo más agradable, da a una plaza que invita a quedarse. Por cierto, la decoración tiene un toque moderno, a pesar de todo lo que he dicho antes. Así que en cuanto a si La Calita tiene un ambiente moderno en su decoración, la respuesta sería que sí, pero no esperes que eso lo compense todo. Un par de detalles más en servicio y calidad seguro lo harían pasar de ser un "meh" a un "wow".
La Calita cuenta con una terraza para los clientes
Mira, si estás en Valencia y te apetece comer algo rico, tienes que pasarte por La Calita. Este restaurante mediterráneo en C/ de la Tapineria, 16 te va a dejar sorprendido. La atmósfera es desenfadada, ideal para un buen rato con los colegas. Y la comida, ¡ni se te ocurra perderte el pescado fresco que tienen! Las tapas son de otro nivel, y cada bocado es un viaje a la costa.
Ahora, si lo tuyo son los platos más contundentes, no te lo pienses dos veces y prueba la paella. Te lo juro, está para repetir. Los ingredientes son de calidad, y se nota que el chef sabe lo que hace. Además, el servicio es bastante majo, te atienden rápido y con una sonrisa. Todo esto en pleno Ciutat Vella, así que puedes aprovechar para dar un paseo después de comer.
Ah, y para los que buscan un rollo más chill, La Calita sí que tiene una terraza. Perfecta para disfrutar de tu comida al aire libre y sentir un poco el ambiente de la ciudad. Así que ya sabes, si buscas un lugar con buen rollo, buena comida y un respiro de aire fresco, este es tu sitio. No hay por qué pensarlo dos veces. ¡Ve y disfruta!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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