
¡Ey, que tal! Si buscas un hueco donde desconectar un rato, deberías echar un ojo a La Casa Azul de Chelva. Esta joya tiene más de 150 años de historia y está en el barrio árabe de Benacacira, así que mientras paseas por esas calles, te empapas de su historia. Lo mejor de todo es que la casa está totalmente restaurada y equipada con todo lo que necesitas, desde una cocina chula hasta esos dos baños con ducha que te vendrán de lujo después de un día explorando. Y no te preocupes por las sábanas y toallas, que eso ya lo tienen cubierto.
La Casa Azul es un refugio ideal en la pintoresca Chelva, Valencia. Tiene un ambiente acogedor y un diseño que mezcla lo moderno con lo tradicional. Aquí podrás relajarte, darle un trago a una buena Senda Craft Beer y disfrutar de la tranquilidad del entorno rural. ¡Pero ojo! Si te mola la idea, reserva ya en la web para conseguir la mejor tarifa, sobre todo si planeas ir en fechas especiales. Apunta que la estancia mínima son dos noches y prepárate para disfrutar de una experiencia única.
La Casa Azul de Chelva
Página web
Mapa Ubicación La Casa Azul de Chelva
Dónde se encuentra La Casa Azul
¡Ey! Si buscas un sitio guay para desconectar, La Casa Azul de Chelva es tu mejor opción. Tienen 5 estrellas y no es para menos, porque esta casa es una auténtica maravilla. Está en un barrio histórico precioso, donde cada rincón está cuidado al detalle. La propietaria, Cristina, es un amor, siempre pendiente de lo que necesites, como una amiga que te da la mano cuando más lo necesitas. ¡Y los vecinos! Siempre dispuestos a echarte un cable.
La casa es amplia y bien equipada, con todas las comodidades que necesitas para sentirte como en casa. Todo limpísimo y las camas son tan cómodas que va a costar levantarte por la mañana. Lo que más mola es que está en el mejor sitio del pueblo, justo en el barrio morisco de Benacacira, donde podrás disfrutar de unas vistas chulísimas y pasear por esas calles con encanto que te van a dejar con la boca abierta.
Además, Chelva es pueblito de esos que tienen su propio rollo. Te invita a perderte, descubrir rincones y disfrutar de la buena gente. A la Casa Azul le falta poco para ser perfecta, aunque ya sabíamos que estaba repartida en varias plantas, lo que puede parecer un poco estrecho si buscas mucho espacio. Pero en realidad, el salón del ático, donde están los sofás, es el lugar ideal para relajarte un poco después de un día de exploración.
Entonces, en resumen, La Casa Azul se encuentra en la C. de Benacacira, 78, 46176 Chelva, Valencia. Un sitio ideal si te apetece una escapada en un lugar bonito, acogedor y lleno de buenas vibras. ¡Así que haz tus planes y no te arrepentirás!
Cuántos años de historia tiene La Casa Azul
¡Vaya, qué lugar tan chido es La Casa Azul de Chelva! Hemos estado aquí unos días y la verdad que ha sido una pasada. 5 estrellas se quedan cortas. A pesar del frío, la calefacción ha funcionado de lujo, ¡gracias a Yolanda que se encargó de encenderla en remoto! Así que, quien se preocupe por el frío, que no se lo piense más. Además, la casa está equipada con todo lo que necesitas, el ajuar y menaje están más que completos. Eso sí, prepara esas piernas porque hay que subir y bajar escaleras. Pero bueno, ¡el encanto de un sitio así vale la pena!
La ubicación también tiene su rollo. Aunque es peatonal, está en una zona preciosa, con calles estrechas y una decoración que te hace sentir en otra época. Hay mucho que explorar en Chelva y Chulilla, tanto que te vas a quedar boquiabierto. No te olvides de la ruta que pasa por el acueducto, es un must si estás por aquí. De verdad, esos días fueron ideales para desconectar y descansar.
Cristina, la anfitriona, también ha sido un encanto. Siempre pendiente de las necesidades, asegurándose de que estuviéramos cómodos. La casa está cuidada con tanto cariño que se nota en cada rincón y los detalles son brutales. Las recomendaciones de restaurantes han sido de 10 y la visita a la bodega fue mágica, como un viaje al pasado en un lugar acogedor.
Ah, y aunque hemos quedado cansados al final del día, ha sido totalmente worth it. La Casa Azul no solo es un lugar de paz, sino que también mezcla la historia con todas las comodidades modernas. Así que, ¿cuántos años de historia tiene? ¡Muchos! Y entre su encanto rústico y su pasión por cuidar cada detalle, está claro que volveremos. Sin duda.
En qué barrio se ubica La Casa Azul
La Casa Azul de Chelva es un auténtico chollo. Después de haber estado ahí por segunda vez, puedo confirmarte que si buscas desconectar y disfrutar, este es el lugar. El sitio está lleno de detalles que lo hacen especial, desde su exterior que grita "tómame una foto" hasta su interior que te hará sentir como en casa, pero mejor. Si te mola el senderismo, aquí tienes rutas que son todo un espectáculo.
Y no te olvides de probar la cerveza “Senda”, que está de muerte. Todo el mundo debería darse un capricho con esa birra. Los anfitriones son unos crack, siempre atentos para que no te falte de nada. Desde que llegamos, ya nos estaban ofreciendo actividades como la ruta del agua o el avistamiento de estrellas. Esas son experiencias que no te puedes perder, te lo aseguro. ¡Y la cata de esa cerveza es un must!
Hemos ido con los peques y, ¡madre mía!, estuvimos casi mejor que en casa, con todo cuidado al detalle. La casa es una mezcla de lo moderno y lo antiguo que resulta súper acogedora. Yolanda, que nos recibió, es un amor y hasta nos dejó un detalle de bienvenida que nos encantó. Además, la ubicación es ideal, cerca del centro y de rutas, fácil de acceder a todo lo que quieras hacer.
En cuanto al barrio, La Casa Azul se ubica en C. de Benacacira, lo que la pone en pleno corazón de Chelva. Si lo tuyo es la calma y disfrutar de la naturaleza, no hay lugar mejor. ¡No dudes en volver! ¡Hasta la próxima, familia!
La Casa Azul está restaurada
Vamos a entrar en materia entonces. La Casa Azul de Chelva es lo que necesitas para un buen fin de semana rural. No sé cómo lo hacen, pero todo está cuidado hasta el más mínimo detalle. La casa está limpia y pulcra, todo listo para que te olvides de lo cotidiano y te sumerjas en la naturaleza. Lo mejor es que tienen unos extras que te hacen la vida mucho más fácil, como detergente para la lavadora por si te surge una urgencia (te lo digo por experiencia), y unos básicos para cocinar que nunca vienen mal. Ah, y no te olvides de la buardilla, ¡ahí hay juegos de mesa, libros y hasta una Xbox! Todo lo necesario para que no te falte de nada.
Por otro lado, el entorno es brutal, de verdad. La Casa está en el barrio árabe de Chelva, así que al llegar, esa fachada azul te da la bienvenida. La atmósfera es única, entras y sientes ese calor de hogar que te abraza. Yolanda, la anfitriona, es un encanto. Desde el primer momento, está dispuesta a ayudarte con lo que necesites, así que no hay pierde. Disfrutamos tanto de la casa como de los vecinos y del pueblo en sí, un finde de ensueño. No tengo dudas de que volveríamos sin pensarlo.
Y hablando del ambiente, este pueblo es una joyita. Justo al ladito de Chulilla, es ideal para descubrir la esencia de Valencia. Pasear por sus calles es como viajar a Marruecos, con esas casas blancas y azules que te hacen sentir en otro mundo. No te olvides de hacer la ruta circular llamada "La ruta del ", es muy fácil y lo que destaca son el ayuntamiento y la iglesia catedralicia, una joya del barroco.
Además, la casa está en el corazón del barrio árabe y cerca de esa ruta del agua. Perfecta para un par de parejas que buscan desconectar, aunque la estructura en tres plantas puede ser un poco complicada si llevas niños pequeños. Entre los baños impecables y la decoración cuidada, ah, y el trato genial que recibes, no hay forma de que no disfrutes.
Y sí, para responder a la pregunta, La Casa Azul está restaurada pero ha mantenido su esencia antigua, y eso se nota. Está muy bien conservada, con todas las comodidades que necesitas para pasar un finde genial con amigos. En definitiva, ¡dale una oportunidad a esta maravilla!
Qué instalaciones ofrece La Casa Azul
La Casa Azul de Chelva es de esos lugares que se quedan grabados en la memoria. Estuvimos allí en Semana Santa con los niños y, sinceramente, les encantó. La casa tiene todo lo que puedas imaginar: no echamos nada en falta, y de noche es tan tranquila que te da ganas de quedarte a vivir. Además, las rutas alrededor son una pasada, así que si te gusta la naturaleza, este es el sitio ideal. Sin duda, un acierto total.
Chelva tiene su encanto, ¿no? La mezcla de calles árabes, judías, moriscas y cristianas le da un toque especial. Te llevas un pedacito de historia en cada esquina. La iglesia de Los Ángeles es impresionante, y te aseguro que, aunque el pueblo sea pequeño, te deja con ganas de explorarlo todo. La vibra es única.
El fin de semana que pasamos allí fue una gozada. La casa se siente como si fuera tu propia casa, con esos detalles que no te esperas. El dueño, Paco, es un fenómeno: siempre atento y asegurándose de que todo esté de diez. Es la primera vez que salgo de casa y me siento tan a gusto en un lugar. ¡Definitivamente recomendamos la Casa Azul!
Y si hablamos de instalaciones, la Casa Azul es un mix perfecto entre lo antiguo y lo moderno. Es confortable, acogedora, bien decorada y, además, tiene todas las comodidades de hoy en día. Así que, si lo que buscas es desconectar y relajarte, este sitio lo tiene todo. La atención al detalle es insuperable, y tanto el barrio como la casa te hacen sentir como en casa. ¡No dudes en darle una oportunidad!
La casa cuenta con cocina y baños
La Casa Azul de Chelva es el planazo que necesitas si buscas un escape. 5 estrellas y no es por nada, la experiencia que te ofrecen ahí es única. La estancia es súper agradable y relajante, ideal para desconectar de la rutina. Los propietarios son un encanto, siempre atentos y dispuestos a ayudarte con lo que necesites. La verdad, es un lugar al que yo volvería sin pensarlo dos veces. ¡Mil gracias a ellos por hacer de nuestra visita algo memorable!
Y hablemos claro: todo perfecto. El trato muy bueno y la casa es ideal. Tienes que ver cómo está de limpia, y el entorno, madre mía, es un espectáculo. Chelva es muy bonito, cuenta con unas calles inesperadas y un barrio colorido que te va a dejar flipando. Ya te digo, es como vivir en una postal. No te olvides de sacar un montón de fotos.
Aprovechando que estamos en la Casa Azul, hay que mencionar que lo mejor de todo es la atención de Yolanda, la dueña. Siempre ahí para cualquier cosa que necesites. La casa está en una calle preciosa y pintoresca, super cerca de Valencia y rodeada de parajes naturales que invitan a perderse en sus senderos. Y si buscas una buena comunicación, aquí la tienes perfecta con los anfitriones.
Y ya, para que quede claro, sí, la casa cuenta con cocina y baños. Así que si te gusta cocinar o necesitas un baño después de un día de aventuras, aquí lo tienes todo. En definitiva, si planeas una escapada a Chelva, la Casa Azul es el lugar recomendado por los Embury, ¡no te vas a arrepentir!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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