Restaurante Casa Raquel

Restaurante Casa Raquel

Si estás buscando un buen sitio para comer en Simat de la Valldigna, tienes que probar el Bar Restaurante Casa Raquel. Este lugar no es solo un restaurante, es un rincón acogedor en el Barri Pla de Corrals, a los pies del pico Buixcarro. Aquí se mezcla lo mejor de la cocina tradicional con un toque moderno, ideal para recargar pilas después de hacer alguna ruta por la montaña. Y ojo, solo abren jueves, viernes y sábado: ¡almuerzos de 8:00 a 13:00 y cenas de 20:00 a 22:30!

Lo que más mola de Casa Raquel es ese ambiente familiar y auténtico que te hace sentir como en casa. No te esperes lujos, este local es rústico y simple, pero la comida es espectacular. Cada plato está hecho con cariño y materia de calidad, perfectos para los paladares curiosos. Así que, si te apetece un buen manjar en un entorno rural y desenfadado, ya sabes dónde ir. ¡Anímate a conocerlo!

Restaurante Casa Raquel

Restaurante
Valoración media: 4,5
Opiniones: 390 Reseñas
Dirección: Barri Pla de Corrals, 27, 46759 Simat de la Valldigna, Valencia
Teléfono: 688 98 09 40

Horarios Restaurante Casa Raquel

DíaHora
lunesCerrado
martesCerrado
miércolesCerrado
jueves8:00–13:00, 20:00–22:30
viernes8:00–13:00, 20:00–22:30
sábado8:00–13:00, 20:00–22:30
domingo8:00–15:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante Casa Raquel

Dónde se encuentra el Bar Restaurante Casa Raquel

¡Hey, colegas! Hoy os tengo que hablar de Casa Raquel, un restaurante que, honestamente, me dejó con ganas de más. Tenía todas las esperanzas puestas en él, ya que lo pintaban como una joya, pero la experiencia fue más bien un chasco. Resulta que al llamar por teléfono me dijeron que tenían un menú en la web, pero cuando llegamos, nos hicieron un poco el lío. Pedimos como si fuera un menú y al final nos cobraron a precio de oro, casi 17€ por un plato de arroz que estaba bien, pero nada del otro mundo. ¡Los postres? Ni te cuento, muy flojos. Para colmo, estuvimos media hora esperando el primer plato. En fin, no volveré.

Por otro lado, hay otra opción que me ha dejado muy buen sabor de boca. Yo y mi grupo de colegas hemos hecho varias paradas en Casa Raquel tras nuestras rutas en bici, y hay que reconocer que se merecen una mención. Si sois un grupo grande, mejor reservar antes. Para un par de personas, normalmente pueden pillar mesa al instante. Desde que llegas te dan cacahuetes con corteza y encurtidos para picar, que siempre se agradecen. La comida está fresca y sabrosa, y son rapidillos sirviendo (claro, dependiendo de cuántas mesas tengan ocupadas). Y no sé si lo habéis notado, pero tienen estufas encendidas que hacen que el lugar sea super acogedor en invierno. ¡Y qué decir del trato! Son súper amables y los precios son bastante justos. Eso sí, os recomiendo que llevéis tarjetas porque aceptan pago con ellas y hasta te rellenan los bidones.

Además, para mí, Casa Raquel tiene ese toque especial. El producto es de calidad y luego hay un tal Miguel que se encarga de que todo esté al pelo. Y si te gusta la comida de temporada, este es tu lugar, ya que cambian la carta con frecuencia, ¡así siempre hay algo nuevo que probar! Los postres son de otro mundo, y el tiramisú es, literalmente, indescriptible.

Entonces, ¿dónde se encuentra el Bar Restaurante Casa Raquel? Está en Barri Pla de Corrals, 27, 46759 Simat de la Valldigna, Valencia. Así que, si andas por la zona, ¡no dudes en darte una vuelta!

Qué tipo de cocina ofrece Casa Raquel

Si estás buscando un sitio chido para comer en Simat de la Valldigna, Casa Raquel es la movida. ¡Le doy 5 estrellas porque, la verdad, no puedo ponerle 10! Llamamos a primera hora y, aunque el arroz al horno se pide un día antes, ellos lo preparan en el momento. Llegar es pan comido, hay sitio para estacionar sin problema y nos sientan en una terrazita exterior con unas vistas que te dejan sin aliento. El servicio es impresionante, la gente es super agradable y están siempre con una sonrisa. ¿Y la comida? Para flipar. Con un queso de la zona que está para comérselo a pellizcos, las croquetas son apoteósicas y el arroz al horno, te lo juro, ¡es para perder la cabeza! Soy de Murcia, y me haría las 2 horas y media de viaje solo para volver a este sitio. ¡Gracias por todo!

Lo que me encantó de aquí fue el trato. Hay una chica joven que es un cielo, se nota que le gusta lo que hace y maneja el tema de los alérgenos como una pro. Para los celíacos como yo, es un alivio porque pude comer casi de todo, ¡incluso postre! Las bravas son, de lejos, las mejores que me he comido. La paella estaba muy buena, aunque a mí me gusta más sequita. Y el postre... ¡madre mía, para chuparse los dedos! El local es amplio y limpio, perfecto para ir con amigos. Además, el precio es más que razonable, ¡no llegó a 30€ por persona con 5 bebidas y postres incluidos! Sin duda, repetiré.

Y si eres de los que pedalean, este lugar es un must. Situado entre montañas, el ambiente es familiar y acogedor, ideal para ciclistas. Los propietarios son un encanto y además usan producto local para hacer unos platos que son de otro nivel. Tienen una espectacular carta de vinos y postres que te sorprenderán. Sin duda, un lugar al que hay que volver.

Así que, ¿qué tipo de cocina ofrece Casa Raquel? Pues todo lo que te dije: cocina local con un toque casero. Croquetas sobre todo, arroz al horno, paellas y unos postres que son una locura. Ideal tanto si buscas un buen plato para disfrutar en familia o una parada después de una buena rodada en bici. ¡No te lo puedes perder!

En qué días de la semana está abierto el restaurante

Si todavía no has ido a Casa Raquel, tienes que darte una vuelta. Este sitio está en Pla de Corrals, un pueblito ideal para desconectar y disfrutar de la naturaleza. La onda es muy familiar, así que te sentirás como en casa desde el momento en que entras. Pedimos de todo: vino, ensalada, figatells, berenjena y un entrecot. Los figatells y la berenjena, ¡vaya tela! Estuvieron espectaculares. Aunque el vino era un poco escaso para lo que costaba, el entrecot estaba bueno, aunque personalmente le pondría un pelín menos de sal. La atención fue de diez, te lo digo de corazón.

Lo mejor es que puedes elegir entre comer dentro o disfrutar de su terraza. El ambiente es súper tranquilo, así que si buscas un lugar donde relajarte, lo has encontrado. Si te apetece un almuerzo típico valenciano, tienen cartas de bocadillos que ya te están llamando. El pueblo tiene un aire atractivo, y si llevas la bici, es perfecto para hacer una parada a almorzar después de una ruta chula. Los bocadillos son una bomba, así que no te los puedes perder.

Lo que realmente me sorprendió fue el trato, siempre con una sonrisa y en un ambiente acogedor. Comimos unos platos sencillos pero de calidad. La cocina natural que ofrecen está hecha con productos de proximidad, ¡y eso se nota! Te van a saltar las lágrimas con la tarta de chocolate sin gluten y las croquetas de cocido. Es un sitio que está haciendo ruido y creo que es por algo.

Ah, y si te estás preguntando cuándo puedes ir, el restaurante está abierto todos los días, así que no hay excusa para no hacerte una escapadita. ¡Anímate, no te arrepentirás!

Cuáles son los horarios de almuerzo y cena en Casa Raquel

Y ya volviendo al tema de Casa Raquel, está bastante bien. Tienen una buena cocina y un servicio notable. En general, podrías estar hablando de un sitio que se esfuerza, con unas 4 estrellas que le vienen al pelo. Eso sí, lo de los vinos es un poco jugada, tienen algunas botellas de bodegas desconocidas y los precios son, digamos, un poco elevados para lo que es. Por ejemplo, el vino blanco de Alsacia que nos recomendaron era un fiasco total, caro y malo. No sé tú, pero yo prefiero disfrutar con un buen vino sin tener que dejarme un riñón. Y ni hablar de los aseos, que estaban sin jabón y ni un secador. Eso ya es falta de atención.

A pesar de eso, hay gente que ha tenido buenas experiencias, ¿eh? 5 estrellas por un servicio genial y todos los platos estaban de rechupete. La peña ha salido feliz y hasta han prometido volver. Puedes comer por unos 20-30 € y ¡ojo! que el ambiente es buenísimo y muy tranquilo. Es recomendable que hagas reserva porque el sitio se llena. Ah, y si vas, no te olvides de los postres porque son la leche, de lo mejor que he probado.

También hay que mencionar que es un lugar que lo tiene casi todo. Puede ser un poco apretado dependiendo de la mesa donde cales, pero la atención de los camareros y de la dueña siempre es top. Aunque sí, hay que tener cuidado con las raciones, a veces no están balanceadas en tamaño y eso puede generar algunos enfados en la mesa. Por cierto, si decides ir, no te pierdas la ensaladilla rusa o los calamares a la plancha. Y si te vas en coche, hay bastantes plazas de aparcamiento gratis.

En cuanto a horarios, ellos abren para almuerzo y cena, pero lo mejor es que revises su horario específico porque puede variar. Generalmente están disponibles para comidas y cenas, así que no te preocupes, que ahí te vas a poder sentar a disfrutar de su comida sin problemas.

Es necesario hacer una reserva para comer en Casa Raquel

Si estás por la zona de Simat de la Valldigna, no puedes dejar de visitar el Restaurante Casa Raquel en Barri Pla de Corrals, 27. Este sitio es imprescindible, y no lo digo solo porque seamos vecinos y nos encanta pasar los domingos ahí. La paella es sensacional, y el papá que está al frente de la cocina es un maestro que se nota que ama lo que hace. Pero, por favor, no vengáis todos de golpe, hay que disfrutarnos un poco, ¿vale? ¡Recomendadísimo al 100%!

La calidad y la calidez que se respira en este lugar son increíbles. Los dueños son un amor, y hay un buen rollo que no se encuentra en cualquier sitio. Vale la pena hacer el viaje hasta el Pla solo por estar un rato en el Bar Raquel. Y no olvides que después de una buena ruta de senderismo, aquí puedes parar a tomar unas cañas. El lugar es amplio y muy limpio, con terraza y vistas a la montaña que te dejan el alma tranquilita. La atención es de diez, así que ¡volveremos!

Los bocadillos son una delicia, siempre están a tope, y el cremaet es espectacular, ¡ni lo dudes! Pero, bueno, también hay que hablar de las experiencias. Hubo una vez que llegamos con reserva y, aunque el lugar estaba bien, el servicio se alargó más de la cuenta. A pesar de que la comida estaba de lujo, la tardanza fue una faena. Así que hay que aplaudir la calidad, pero a veces la organización no se lleva al mismo ritmo, lo que puede dar un poco al traste con la cena.

Y ya para cerrar, la gran pregunta: ¿hace falta reservar para comer en Casa Raquel? Si planeas ir el fin de semana o en horario pico, sí, mejor haz una reserva. Así te aseguras de que no te quedas sin disfrutar de su gastronomía. ¡Vale la pena totalmente!

Qué ambiente se puede esperar en Bar Restaurante Casa Raquel

Mira, si estás en Simat de la Valldigna, no puedes dejar pasar la oportunidad de darte una vuelta por el Restaurante Casa Raquel. Este lugar se lleva un 5 estrellas en todos los aspectos. El ambiente es sencillo, limpio y muy agradable, ideal para relajarte un rato. Y la familia que lo atiende es un encanto, te hacen sentir como en casa desde el primer minuto. ¿Y la carta de vinos? ¡Sorpresa! Tienen una opción buenísima, así que no dudes en pedir una copa. Y no te olvides de las tapas originales, pero de los bocadillos ni hablar, ¡son imperdibles! Por unos 20-30 € por persona, sales más que satisfecho.

Por otro lado, si eres de los que se va con la bici, este sitio es un acierto total. Aquí el servicio es rápido y amable, y los bocatas son un espectáculo. En palabras de un colega que pasó la voz, son "muy buenos" y, si llueve, no te preocupes, que hasta improvisan chubasqueros con bolsas de basura. No hay lujos, pero eso es parte de su encanto, y los precios son tan ajustados que puedes almorzar por 1-10 €.

Claro, hay opiniones variadas. Algunos dicen que, a veces, la atención puede fallar. Una crítica menciona que llegaron y no querían servir almuerzos porque "no había pan". Eso no cuadra si es pleno almuerzo y hay mesas llenas, ¿no? La amabilidad de las chicas es un plus, así que, si te toca un día malo, no te desanimes, otros han tenido buenas experiencias.

Ahora, ¿qué ambiente puedes esperar en el Bar Restaurante Casa Raquel? Pues, un bar típico de pueblo donde la calidez familiar se mezcla con un espíritu biker que lo hace genial para recargar energías después de un paseo en bici. El ambiente es acogedor, aunque a veces se llena un poco y puede que los ciclistas suban un poco el volumen. Pero, en general, lo que prima aquí es un buen rollo que te deja con ganas de volver. Si estás por la zona, ¡no dudes en probarlo!

Qué características definen el estilo del restaurante

Si estás buscando un sitio donde comer bien y la pasen chido, Casa Raquel es la movida. Ya desde que entras, la amabilidad del personal impacta. Te tratan como de la familia y eso le suma un montón al ambiente. No es solo el buen rollo, sino que hasta la comida está de rechupete. Ya se ganaron esas 5 estrellas, no te voy a mentir. Por unos 30-40 € por persona, sales satisfecho, te lo aseguro. Volver a quedar aquí, ya lo tengo en mi lista.

Y si lo tuyo es un buen almuerzo, no te puede faltar el bocadillo del almorçaret valencià. Es una joyita, de verdad, no saber qué escoger porque cualquier bocadillo que pidas te va a dejar con ganas de más. Y lo mejor, te lo digo por experiencia, el precio es una ganga, entre 1-10 € por persona. La comida, el servicio, el ambiente... todo es 5 estrellas. Es un sitio que tienes que visitar, te va a encantar.

Y si eres motero, el “esmorçaret de ruta” aquí es sagrado. Buen ambiente y un servicio rápido que no te deja esperando. Pídete un bocadillo de brascada con huevo y prepárate porque va a ser un festín. Por 10-20 € lo tiene todo: comida excelente, servicio de lujo y ambiente top. Es de esos lugares que te dejan con ganas de volver, especialmente después de una buena ruta.

Hablar de Casa Raquel es hablar de una mezcla de buen humor y excelente comida. El entorno es bonito, un pueblo en el monte donde puedes desconectar y disfrutar de lo que mejor saben hacer: arroz y calderetas. El trato de los camareros es increíble, se preocupan por ti como si fueras parte de la familia. Es el tipo de lugar que te hace sentir que en cada bocado hay un pedazo de historia. ¡No te arrepentirás, eso es garantía!

Qué tipo de platos se pueden degustar en Casa Raquel

Mira, si aún no has ido a Casa Raquel, ¡no sé qué estás haciendo con tu vida! Desde que llegamos, los chicos fueron súper atentos, nos pusieron mesa rápido y nos hicieron sentir como en casa. Los bocadillos están buenísimos y las patatas bravas son de las mejores que he probado. De verdad, llegamos por casualidad y, ¡menuda suerte la nuestra!

El servicio es de cinco estrellas, de verdad que sí. La comida no solo es rica, sino que está bien hecha. Te sientas a comer y la experiencia es todo un encanto. Además, es un sitio genial para ir con la familia, amigos o con tu pareja. La paella es exquisita y las tapas están inmejorables, todo a un precio que va de 10 a 20 euros por persona. Esto lo hace aún más tentador, ¿no?

En Pascua estuvimos por ahí y todo fue de 10, desde la comida hasta el trato de los dueños. El entorno es espectacular. Un lugar tranquilo y familiar, perfecto para relajarte después de un buen día de rutas. Eso sí, el dueño estaba un poco flipado, pero nada que te quite el disfrute.

¿Y qué platos puedes degustar en Casa Raquel? Pues tienes paellas que son un espectáculo, tapas que son pura delicia y unos bocadillos que te dejarán con ganas de más. Sin duda, si buscas buena comida con un ambiente acogedor, este es tu sitio. ¡Repetiremos seguro!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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